
Como cuesta buscar la tranquilidad, peor aún como cuesta conseguirla.
Tenemos a nuestro alrededor disponible mil cosas que nos estimulan, mil cosas que nos prometen mejorar. Cosas que aunque no las queremos las buscamos. y como nos cuesta decir basta.
Pero parecería que estamos atados, enviciados, consumidos por el estilo de vida que llevamos. Esclavos de él. Y cómo no serlo, somos los creadores de ese mundo, parte y producto de él.
Ahora... cómo podemos pensar en estar tranquilos si alrededor nuestro pasan tantas cosas.
Caos, guerras, discusiones, miedos, desgracias (propias y ajenas).
Podemos buscar la tranquilidad entonces si ésta no depende de nosotros?.. Y si dependiera... En realidad la estamos buscando? En realidad estamos todos comprometidos?
Somos parte de nuestro propio caos (el mio y el tuyo), de nuestra propia guerra, de nuestros miedos y no hay escape aparente, aparte de aquel en donde la responsabilidad pasa por todos todos.
Entonces tenemos un comienzo, ya sabemos por donde empezar a buscar. Sabemos que no podemos aislarnos. Que depende de todos. Que tenemos que organizarnos.
Pero...
¿Cómo?
¿No era tranquilidad la que buscabamos? Por qué entonces no nos olvidamos de los demás y nos quedamos tranquilos.
¿Por qué cuesta tanto?
¿Cómo podemos escaparnos?
¿Es ésta la realidad?
¿O no existe en verdad la tranquilidad?
¿Qué es entonces la tranquilidad y qué es lo que buscamos?

